En que me entrego sumergida
Desaparece en mi la coraza
Que entre rigideces me erguía
Donde se esfuman las fantasías
Donde me reconozco tan clara
Omnipresente como la luz del día
Para recordarme ser la ambrosía
Que transmuta a la coraza en alas
Y de tu amor incondicional soy hija
Ese instante donde todo es la nada
Reconozco que Soy la infinidad misma

